Manuel Ruiz

Sobre Manuel

Mi padre empezó un 19 de marzo con décimas de fiebre y un poquito de tos. Se llamó al médico y le dijeron que acudiera a consulta para verle, todo estaba correcto pulmones y oxígeno. Le mandaron para casa con paracetamol y si notaba que empeoramiento en la respira o subida de fiebre que volvieran a llamar para mandar una ambulancia a casa. Mi padre se aisló en una habitación, le llamaban todos los días por teléfono para ver su evolución siempre eran décimas lo que tenía, lo que llaman febricula, pero no le notábamos ningún síntoma más. No había vuelto a tener ese poquito de tos que tuvo el primer día, su único síntoma era la febricula, comía y dormía bien. Pero el noveno día le subió a 38,4. Volvieron a llamar al médico y le dijeron que volviera al centro de salud para verle. Su oxígeno había bajado a 82 y había ruidos en los pulmones. El médico decidió mandarle al henares para hacer placa y analítica. Le pusieron una ambulancia con oxígeno, pero mi padre se encontraba bien a pesar de llevar bajo el oxígeno, no se ahogaba, se despidió de mi madre subiéndose por su propio pie a la ambulancia, diciéndola que no se pusiera nerviosa, que enseguida estaba de vuelta en casa. Llego al henares y le hicieron placa y analítica, en ningún momento el test porque le dijo la doctora a mi madre que sólo se hacía para casos graves y que mi padre no estaba grave. Los resultados de las pruebas dio que tenía neumonía bilateral, que iba bajo de oxígeno pero que le tenían en agudos monitorizado y que en cuanto estuviese estable le subían a planta. Así fue, esa misma noche le subieron a planta. Ese mismo día, sábado 28 le pudo llevar un vecino que es policía y le estaré agradecida toda la vida el móvil y cosas de aseo, ya que nos llamaron para que se lo bajáramos. Pudimos hablar con él, le hice videollamada, le hice una foto, pero estaba con buen color de piel, le habían dado merienda y cena , se comía todo. Tenía oxígeno puesto y su tratamiento por vena. Me despedí de él hasta mañana. Pero llegó el domingo y no contestaba al teléfono, pensé que quizá le estarían haciendo alguna prueba, pero pasaban las horas y seguía sin contestar. Ese día no nos llamó ningún médico. Una de las veces que llame descolgó el teléfono una enfermera y le dijo a mi padre “ Manuel es tu hija habla con ella”, por lo visto mi padre se había quitado el oxígeno por la noche porque se desorientó y empeoró su oxígeno. Le ataron para que no se quitara las cosas porque decía que se agobiaba con todo puesto, padecía claustrofobia. Lo único que le pude entender es, “ Raquel hija ahora no puedo, luego más tarde”, yo le contesté “ tranquilo cariño, te queremos”. Ese día no volvimos a saber más. A la mañana siguiente, 30 de marzo, lunes, llama el médico a mi madre para decirla que no nos preocupemos, que mi padre ya no sufre, imaginaros la reacción de mi madre, le dijo que qué decía, que se estaba confundiendo, que su marido no estaba tan mal. Y el médico la dijo que si el domingo por la tarde no nos habían llamado para decirnos que había empeorado y le habían sedado porque no había uci para mi padre. Tengo grabados en mi mente los gritos de mi madre. A mi padre le sedaron el día anterior y nadie nos informó de nada, hasta el lunes que fue para decirnos que le quedaban horas y que en cualquier momento mi padre fallecía. Efectivamente, la llamada sería sobre las dice y pico once y mi padre falleció a las 13:00h. Nos dejaron bajar a una persona para estar con mi padre en la habitación mientras fallecía, bajó mi hermano pero mientras le estaban preparando para entrar, salió el médico para decir que acababa de fallecer.
Fue tan injusta su partida, murió sólo en una habitación sin la compañía nuestra, por una mala gestión médica, por no avisarnos en el momento del empeoramiento y el momento en el que le sedaron. Nadie merece una final así, sin poder darle una beso, cogerle la mano, decirle que ha sido el mejor padre del mundo, pero desgraciadamente la vida nos ha tocado vivirla así, y como nosotros hay miles de personas. Que nunca se olvide a estos héroes que les robaron la vida sin haberlo merecido. Por todo vosotros, por ti papá, nunca os olvidaremos. Te quisimos, te queremos y te querremos siempre papá, siempre en nuestro corazón.

Sus Familiares y Amigos

Su hija Raquel

ENCIENDE UNA VELA

Por Manuel

Enciende una vela como acto simbólico de reconocimiento, homenaje y empatía. Por los fallecidos; por sus familias, amigos y compañeros.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos obligatorios están marcados *