Francisco Lucena Blanco

Sobre Francisco

Mi padre un hombre fuerte y sin enfermedades, solo la desgracia de caerse y facturar se la pelvis por lo que ingreso en una residencia.
Cada semana íbamos tres a verlo y sacarlo a merendar, el disfrutaba y nos hacia reír con sus cosas.
Cuando comenzaron los casos nos prohibieron ir a verlo.
Él se encontraba bien. El 18 de marzo mi hermana al hablar con el vio que estaba triste y se quejaba de dolores en todo el cuerpo. El 19 ya se encontraba en cama con fiebre, a los pocos dias nos dieron que era por un cambio de medicación, pero seguía en cama aislado, el 29 nos dijeron que estaba otra vez con fiebre y baja saturación, el 1 de abril que no respondía a estímulos y la saturación estaba peor, no comía y tenía suero el día 2 a la 5 de la tarde falleció. Sólo sabemos que lo llevaron a parla junto con cientos más a esperar su incineración. Hasta el día 23 no fue incinerado y aún no tenemos sus cenizas.
Es tan tremendamente cruel esta situación, sin estar con el en ninguno de esos momentos.. No puedo dejar de pensar y mi cabeza da vueltas y vueltas como a todos los familiares de las demás víctimas.
Quiero puntualizar que la residencia ni siquiera nos ha llamado para darnos las condolencias ni explicaciones de cómo se se fue. No me vale con decir que tienen mucho trabajo.. Somos humanos y es de ser malas personas ni siquiera llamarnos.

Sus Familiares y Amigos

Su hija Maite Lucena

ENCIENDE UNA VELA

Por Francisco

Enciende una vela como acto simbólico de reconocimiento, homenaje y empatía. Por los fallecidos; por sus familias, amigos y compañeros.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos obligatorios están marcados *